Para 500 g de masa, 250 g de harina, más 50 gr para enharinar la superficie de trabajo.
250 g de mantequilla
Sal.
Agua. 1,5 dl
Amasar la harina con 50 g de mantequilla, 1,5 dl de agua y una pizca de sal, hacer una bola, cubrirla con un bol y dejarla 10 minutos. Poner la mantequilla restante entre 2 hojas de papel de hornear y aplastarla con el rodillo formando un cuadrado de 1 cm de grosor.
Extender la masa de harina en forma de cuadrado de 1/2 cm de grosor, colocar en el centro, en diagonal, el cuadrado de mantequilla y doblar encima los 4 ángulo de la masa hasta recubrirlo completamente.
Apoyar el rodillo en el centro y empezar a extender la masa presionando ligeramente para que la mantequilla penetre gradualmente . Cuando esté totalmente incorporada, extender la masa haciendo un rectángulo largo que doblaremos "en libro" haciendo 3 partes iguales; así habremos dado el primer giro a la masa.
Envolverla en papel film de cocina y dejarla en la nevera durante 15 minutos.
Sacarla de la nevera, girarla manteniendo el lado corto hacia nosotros y extenderla a lo largo hasta obtener un nuevo rectángulo que volveremos a doblar en 3 partes (segundo giro).
Volver a dejarla en la nevera durante 15 minutos.
Extenderla y doblarla de la misma manera 4 veces más hasta completar 6 giros, dejándola siempre en la nevera 15 minutos entre uno y otro giro.
Cuando esté lista, dejarla en la nevera hasta el momento de su utilización.

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